Tu historial crediticio es como tu “hoja de vida” financiera: influye en si te dan crédito y a qué tasa. La buena noticia es que se puede construir y mejorar.
Qué ayuda a tu historial
- Pagar a tiempo, siempre. Es lo más importante.
- Usar el crédito con moderación: no tener todo el cupo copado.
- Antigüedad: mantener productos en orden por más tiempo suma.
Qué lo daña
- Morosidades y deudas impagas (terminar en DICOM).
- Caer en el pago mínimo de forma permanente.
- Pedir muchos créditos en poco tiempo.
Cómo recuperarte
- Ponte al día o repacta lo que puedas.
- Revisa tu informe gratis y corrige errores.
- Si pagaste, asegúrate de salir de DICOM.
- Retoma pagos puntuales: el historial mejora con el tiempo.
Un buen historial te permite acceder a una mejor CAE e incluso a la portabilidad. Más en deudas.
Información referencial de fuentes públicas; no constituye asesoría financiera.