Repactar una deuda significa renegociar con tu acreedor para cambiar el plazo, la cuota o el interés cuando ya no puedes pagar las condiciones originales. Puede darte aire, pero mal hecha encarece la deuda y reinicia su antigüedad. Acá te explicamos cuándo conviene y qué riesgos vigilar.
¿Qué es repactar una deuda?
Es un acuerdo con el banco, casa comercial o financiera para reprogramar una deuda vencida: normalmente se junta lo adeudado (capital + intereses + gastos) y se reparte en nuevas cuotas. Al firmar, reconoces la deuda y aceptas las nuevas condiciones.
¿Cuándo conviene repactar?
- Cuando llevas poca mora y quieres evitar la cobranza judicial.
- Cuando una sola institución concentra la mayor parte de tu deuda.
- Cuando la nueva cuota baja la CAE (Carga Anual Equivalente) y el costo total, no solo la cuota mensual.
Riesgos que debes vigilar
- Alarga el plazo: bajar la cuota estirando los meses casi siempre sube el costo total por más intereses.
- Capitaliza intereses: los intereses atrasados pueden sumarse al capital y volver a generar intereses.
- Reinicia la antigüedad: al reconocer la deuda se reinicia el conteo de la prescripción y vuelve a figurar como “repactada” en tu informe comercial.
- Gastos de cobranza: solo pueden cobrarte gastos desde el día 20 de mora y con topes legales. Revisa que no los inflen.
Portabilidad financiera: la alternativa (Ley 21.236)
Si todavía puedes pagar pero buscas mejores condiciones, la portabilidad financiera (Ley 21.236, vigente desde 2020) te permite cambiarte de banco o renegociar con el mismo. La nueva institución pide tu certificado de liquidación y te presenta una Oferta de Portabilidad con condiciones comparables. Sirve para bajar la tasa, reducir comisiones o consolidar varias deudas en un solo crédito.
Pasos para repactar sin perder
- Pide la simulación por escrito: tasa, CAE, costo total y valor de la cuota.
- Compárala con tu deuda actual y con una oferta de portabilidad.
- Revisa que la cuota sea realista según tu ingreso.
- No firmes presionado por teléfono; exige el detalle.
- Si hay cobranzas abusivas, reclama en el SERNAC.
Preguntas frecuentes
¿Repactar me saca de DICOM?
No de inmediato. Mientras cumplas el nuevo acuerdo dejas de acumular mora nueva, pero el registro se actualiza según el pago. Revisa cómo salir de DICOM.
¿Cuántas veces puedo repactar?
No hay un límite legal fijo, pero repactar una y otra vez suele indicar sobreendeudamiento: cada repactación reinicia la antigüedad y encarece la deuda.
¿Conviene repactar o no pagar?
No pagar tiene consecuencias: intereses, DICOM, cobranza y eventual embargo. Repactar ordena el pago, pero solo conviene si las condiciones mejoran. Revisa también qué pasa si no pagas tus deudas.
Esta guía es informativa y no constituye asesoría legal ni financiera. Las condiciones varían según cada entidad; verifica siempre la tasa y la CAE por escrito y consulta al SERNAC ante dudas o cobranzas abusivas.
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