La pregunta que aparece cada invierno es cuál calefacción sale más barata. La respuesta útil no es una marca ni un tipo: es una cuenta que puedes hacer en dos minutos, porque el costo depende del precio del combustible en tu ciudad y de cuántas horas al día calientas. Aquí está el método, y las diferencias que sí valen para decidir.
| Sistema | Cómo se calcula el costo por hora | Consideración clave |
|---|---|---|
| Eléctrica | Potencia en kW × precio del kWh | Sin ventilación especial; la más cara por unidad de calor |
| Parafina | Litros por hora × precio del litro | Exige ventilación permanente |
| Gas licuado | Consumo del artefacto × precio del kilo | Revisar el rendimiento del balón real |
| Leña / pellet | Consumo por hora × precio del saco o metro | Restricciones ambientales en varias ciudades |
Información compilada y verificada por Redacción CDC a partir de fuentes públicas. Última revisión: 11 de Septiembre de 2026.
La cuenta que decide: costo por hora
Comparar “estufas” no sirve, porque no calientan lo mismo. Lo que se compara es cuánto cuesta una hora de funcionamiento.
Para la eléctrica es directo: la potencia viene en la etiqueta. Una estufa de 2.000 W consume 2 kWh por hora de uso continuo; multiplica por el precio del kilovatio hora de tu boleta —no por el promedio nacional, que puede diferir bastante— y tienes el costo exacto.
Para parafina y gas, el manual indica el consumo por hora en litros o gramos. Multiplica por el precio actual en tu comuna. En el caso del gas licuado conviene revisar cuánto rinde efectivamente el balón que compras, porque el precio por kilo cambia entre distribuidores.
Hecha la cuenta con tus propios precios, el orden habitual es que la electricidad resulte la más cara por unidad de calor, y que parafina, gas y leña compitan según la ciudad. Por eso no hay una respuesta única para todo Chile.
Lo que la cuenta no muestra
Tres factores que cambian el resultado real y no aparecen en el costo por hora:
- La aislación de la vivienda. Es el factor más grande de todos. En una casa que pierde calor por ventanas y puertas, cualquier sistema trabaja más horas. Sellar filtraciones rinde más que cambiar de estufa.
- Cuánto espacio calientas. Calefaccionar un ambiente cerrado donde estás es mucho más barato que la casa completa.
- La inversión inicial. Un sistema eficiente puede costar mucho más al comprarlo; conviene dividir esa diferencia entre los años que lo vas a usar.
Seguridad: lo que no se negocia
Este es el punto donde ahorrar sale caro. Los sistemas de combustión —parafina, gas y leña— consumen oxígeno y liberan monóxido de carbono, un gas sin olor ni color que puede ser letal.
- Ventilación permanente. No basta ventilar antes o después: debe haber entrada de aire mientras el artefacto funciona.
- Nunca dormir con un artefacto de combustión encendido en una pieza cerrada.
- Mantención al día y artefactos certificados; los sistemas a gas requieren revisión periódica de la instalación.
- Detector de monóxido si usas combustión a diario. Es barato comparado con lo que evita.
- Distancia de cortinas y muebles, y superficie estable.
Las estufas eléctricas no generan monóxido, pero exigen su propio cuidado: no conectarlas a alargadores ni a zapatillas compartidas, porque su consumo es alto y ahí empiezan los incendios eléctricos.
Restricciones ambientales que sí te afectan
En varias ciudades del centro y sur del país rigen planes de descontaminación que restringen el uso de calefactores a leña, incluyendo prohibiciones en episodios críticos y exigencias sobre el tipo de artefacto y la humedad de la leña.
Antes de invertir en un sistema a leña conviene verificar qué rige en tu comuna: la multa y la obligación de reemplazo son mucho más caras que la diferencia de costo por hora.
Cuándo comprar
El peor momento es el primer frío, cuando la demanda sube y las promociones desaparecen. Los mejores precios de calefacción aparecen a la salida del invierno —agosto y septiembre, en liquidación de temporada— y en los eventos de octubre y noviembre, como el CyberMonday.
Comprar la estufa en septiembre para el invierno siguiente suena exagerado y es, en la práctica, la única forma confiable de pagarla barata. Y como en toda compra de evento: anota el precio del modelo exacto antes, según este método. La garantía legal de seis meses corre igual, incluso en liquidación: ver la garantía legal.
Información general referencial; los precios de la electricidad y de los combustibles varían por comuna y por período, y las restricciones a la leña dependen del plan de descontaminación vigente en cada zona.
Y conviene mirar la otra mitad de la cuenta: cuánto está subiendo el precio de la energía. El detalle del alza de las cuentas de luz explica por qué el mismo consumo cuesta más, y el ahorro más simple de todos está en las ampolletas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la calefacción más económica?
Depende de los precios de tu comuna. Se decide calculando el costo por hora de cada sistema; la eléctrica suele ser la más cara por unidad de calor.
¿Cómo calculo el costo por hora de una estufa eléctrica?
Multiplica su potencia en kilowatts por el precio del kilovatio hora de tu boleta. Una estufa de 2.000 W consume 2 kWh por hora de uso continuo.
¿Puedo dormir con la estufa a parafina encendida?
No en una pieza cerrada. Los sistemas de combustión liberan monóxido de carbono, que no tiene olor ni color y puede ser letal.
¿Conviene la leña?
Puede ser barata, pero en varias ciudades hay planes de descontaminación que restringen o prohíben su uso. Verifica lo que rige en tu comuna antes de invertir.
¿Cuándo conviene comprar calefacción?
A la salida del invierno, en liquidación de temporada, o en los eventos de octubre y noviembre. El peor momento es el primer frío.