Cada compra online deja un rastro de datos tuyos. Con hábitos simples puedes reducir el riesgo de fraude y de que tu información termine donde no debe.
Antes de comprar
- Verifica la tienda: revisa que sea confiable y no una tienda falsa.
- Usa conexión segura: evita pagar desde wifi público; mejor tus datos móviles o red conocida.
- Mira el candado (HTTPS) en la dirección del sitio.
Al pagar
- No guardes la tarjeta en sitios que no uses seguido.
- Prefiere medios con protección o una tarjeta de prepago para limitar el riesgo.
- Entrega solo los datos necesarios: desconfía si te piden información de más.
Después
- Revisa tus cartolas y activa alertas de compra.
- Si ves algo raro, usa la ley de fraude de tarjetas para desconocer el cobro.
- Usa contraseñas distintas y, si puedes, verificación en dos pasos.
Tus datos personales están protegidos por ley; si una empresa los usa mal, puedes reclamar en el SERNAC. Más en cómo comprar seguro online.
Información referencial de fuentes públicas.