Router: para qué sirve y si conviene comprar el tuyo (2026)

El router es el aparato que reparte internet dentro de tu casa. La compañía te presta uno cuando contratas el servicio, y en la mayoría de los planes lo estás arrendando mes a mes dentro de la cuenta. Por eso la pregunta que vale no es solo cuál es el mejor, sino si te conviene comprar uno propio.

Router del proveedor Router propio
Costo inicial Ninguno Lo pagas de una vez
Costo mensual Suele venir incluido en el plan Cero
Si se echa a perder Lo cambia la compañía Corre por tu cuenta
Cobertura WiFi Básica; falla en casas grandes Puedes elegir uno mucho mejor
Soporte técnico La compañía se hace cargo Suelen decir que el problema es tuyo
Telefonía y TV del plan Funciona sin configurar nada Puede no funcionar

Información compilada y verificada por Redacción CDC a partir de fuentes públicas. Última revisión: 11 de Septiembre de 2026.

¿Para qué sirve un router?

Hace tres cosas a la vez, y ahí nace casi toda la confusión:

  1. Reparte la única conexión que llega desde la calle entre todos tus equipos: celulares, tele, notebook, cámaras.
  2. Emite el WiFi, es decir, la señal inalámbrica con su nombre y su clave.
  3. Protege tu red interna: desde afuera no se ve cada equipo por separado.

En la mayoría de las casas chilenas el aparato que instaló el técnico es en realidad un equipo combinado: módem (traduce la señal de la fibra o del cable), router y punto de acceso WiFi en una sola caja.

Cómo saber cuál es tu router y cómo entrar a él

La marca y el modelo están en una etiqueta pegada abajo o atrás del equipo, junto con la clave WiFi de fábrica. Para entrar a su configuración, escribe en el navegador 192.168.0.1 o 192.168.1.1 estando conectado a esa red. El usuario y la contraseña también vienen en esa etiqueta.

Dos cosas que conviene hacer apenas entras: cambiar la contraseña de administración, que por defecto suele ser “admin”, y ponerle un nombre y una clave propios a la red WiFi.

¿Conviene comprar uno propio?

La respuesta corta: casi nunca por ahorro, muchas veces por cobertura.

Cuando el arriendo del equipo viene incluido en el plan, cambiarlo no te baja la cuenta. Lo que sí cambia es la calidad de la señal. Los equipos que entregan las compañías están pensados para un departamento chico. En una casa de dos pisos, con muros de hormigón o con muchos equipos conectados, se quedan cortos.

Antes de comprar, revisa estas tres cosas:

  • Si tu plan incluye telefonía fija o televisión por el mismo cable, cambiar el equipo suele romper esos servicios.
  • Si el problema es de cobertura y no de equipo. A veces basta con moverlo del rincón donde lo dejaron instalado al centro de la casa, y en alto.
  • Si te conviene más un sistema de varios puntos (tipo malla) en vez de un router más potente. Para dos pisos, suele funcionar mejor.

La opción intermedia, y la más práctica: dejar el equipo de la compañía funcionando solo como módem, con su WiFi apagado, y conectarle detrás tu propio router. Conservas el servicio y el soporte, y ganas cobertura.

Qué mirar antes de comprar uno

  • Estándar WiFi: hoy el piso razonable es WiFi 6. Si tu plan es de fibra rápida, un equipo antiguo se convierte en el cuello de botella.
  • Doble banda: la banda de 5 GHz es mucho más rápida pero atraviesa menos muros; la de 2,4 GHz llega más lejos y es más lenta. Necesitas las dos.
  • Puertos de red: revisa que sean gigabit. Los de 100 Mbps limitan tu plan sin que te des cuenta.
  • Tamaño de la casa: sobre 90 metros cuadrados o con dos pisos, piensa en un sistema de varios nodos antes que en un router grande.

Un truco que no cuesta nada: si tu velocidad medida por cable es la que contrataste pero por WiFi no, el problema es el WiFi del equipo, no tu plan. Si también falla por cable, el reclamo va a la compañía.

Si lo que quieres es bajar la cuenta y no mejorar la señal, el camino es otro: está en cómo bajar la cuenta de internet. Y si vas a aprovechar un evento, el CyberMonday de 2026 es el 5, 6 y 7 de octubre; el calendario completo está en eventos de descuento en Chile.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve un router?

Reparte la conexión a internet entre todos los equipos de la casa, emite la señal WiFi y protege la red interna. En la mayoría de los hogares el mismo aparato hace además de módem.

¿Cómo entro a la configuración de mi router?

Conectado a esa red, escribe 192.168.0.1 o 192.168.1.1 en el navegador. El usuario y la clave vienen impresos en la etiqueta del equipo.

¿Conviene comprar mi propio router?

Por ahorro casi nunca, porque el arriendo suele venir incluido en el plan. Por cobertura sí, sobre todo en casas grandes o de dos pisos. Revisa antes si tu plan incluye telefonía o TV por el mismo equipo.

¿Cuál es mi router?

La marca y el modelo están en la etiqueta pegada en la base o en la parte trasera del aparato, junto a la clave WiFi de fábrica.

¿Puedo usar mi router junto con el de la compañía?

Sí, y suele ser lo más práctico: deja el equipo de la compañía con su WiFi apagado y conecta el tuyo por cable detrás. Mantienes los servicios del plan y mejoras la cobertura.